Al ritmo del alma

 


“Al ritmo del alma”



Ya no compara.

Ha dejado atrás la urgencia

de parecer, de alcanzar, de medir.


Ahora escucha.

El aire tiene voz

y la arena le susurra caminos.


Con su tortuga mágica camina despacio,

siguiendo el pulso secreto del corazón.

Cada paso es un mundo que se abre,

una respuesta que no necesita pregunta.


Entre sus manos, el cuenco 

vacío y pleno a la vez

recoge la luz que el cielo le confía.


No busca señales:

las señales llegan

cuando el alma se aquieta.


Una paloma desciende,

como recuerdo

de que la paz siempre estuvo cerca.


Y allí, en ese instante dorado,

todo se une:

la tierra, la paciencia,

el silencio, la verdad.


Ella comprende, sin pensar,

que el camino real

solo se recorre

al ritmo suave del alma.




Comentarios

Entradas populares