Claridad sin palabras

 

Claridad sin palabras 



Hoy no hay dolor.  

No hay alegría.  

Solo esta cosa  

que no sé nombrar.  


Una claridad sin palabras  

una certeza sin argumento  

una presencia que no se deja tocar.  


El mundo no pesa.  

Pero tampoco vuela.  

Está ahí,  

como yo,  

como tú,  

como el silencio que no asusta  

pero tampoco consuela.  


Ese instante  

en que todo está en su sitio  

aunque tú no estés en ninguno.  


El corazón no late más rápido  

pero sí más hondo.  

Como si cavara.  

Como si buscara.  

Como si supiera  

que no hay nada que encontrar.  



Quizás el alma se abre así,  

sin ruido,  

sin anuncio, 

como una boca que no dice  

como un cuerpo que no pide.  


Estoy completa.  

No necesito más.  

Pero tampoco menos.  


Y la vida,  

esa danza sagrada,  

me lleva.  


No hacia el futuro.  

No hacia el pasado.  

Sino hacia el centro  

de esta palabra que no existe  

pero que me contiene.  


 Y entonces,  

me siento en la silla de siempre,  

bebo el té de siempre,  

y todo está bien.  


No porque haya cambiado algo,  

sino porque, por fin,  

yo no quiero cambiar

nada.



Comentarios

Entradas populares