Cuando no hay mapa

 Cuando no hay mapa



No fue el ruido lo que la despertó,  

sino el temblor suave  

de algo que crecía en su interior  

sin nombre, sin forma.


No buscaba respuestas,  

solo un lugar donde el silencio  

no doliera tanto.


Había aprendido a caminar  

sin mirar el suelo,  

a confiar en lo que no se ve  

pero se siente.


Cada paso era una renuncia,  

cada duda, una semilla.  

Y sin saberlo,  

había sembrado luz  

en la tierra que otros llamaban pérdida.


No entendía el destino,  

pero tampoco lo temía.  

Sabía que hay caminos  

que solo se revelan  

cuando uno se 

atreve a cerrar los ojos.


Comentarios

Entradas populares