Semillas invisibles
Semillas invisibles
No pidas al viento
que te devuelva el eco.
Él sopla en soledad,
y en su soplo
se esparcen semillas invisibles.
Tú eres esa semilla,
que cae suavemente
en tierras desconocidas.
Allí germinas en secreto,
allí despiertas
en corazones que nunca verás.
El agua del pozo
no pregunta quién la bebe.
Sólo se aclara,
sólo espera,
sólo permanece.
Así también tu canto:
nace sin dueño,
y lo que alcanza
es misterio.
Respira, poeta
El río no se detiene
porque nadie lo celebre.
Su curso es su verdad,
su verdad es su eternidad.
Y tú,
como el río,
fluye hacia lo abierto.
Donde cielo y tierra se abrazan,
allí tu voz
será raíz y vuelo.



Comentarios
Publicar un comentario