El trueno que despierta "El arte de abrazar el miedo"
El trueno que despierta
"El arte de abrazar el miedo"
Mi energía no se escapa,
se recoge como semilla en tierra fértil.
No estoy rota,
estoy madurando en silencio.
El miedo no se vence,
se acoge.
Se le ofrece un rincón tibio
donde pueda respirar sin juicio.
Soy bolsa cerrada,
útero sagrado,
espacio donde lo nuevo
espera su momento.
No lucho contra el movimiento,
me rindo a lo que es.
Observo sin urgencia,
recibo sin resistencia.
Una mano en el corazón,
otra en el vientre.
Respiro.
Estoy a salvo.
Entonces cuando lo abrazo con ternura.
El miedo florece
Se transforma en pulso,
en danza,
en entusiasmo que despierta mi cuerpo.
Me muevo con la vida,
no para huir,
sino para abrir las ventanas
de mi energía.
Y al final,
cuando todo se aquieta,
escribo:
“He sentido.
He permitido.
He vuelto a confiar.”



Comentarios
Publicar un comentario