Ella, después del despojo
"Ella, después del despojo"
Cayó la tierra bajo sus pies
no con estruendo, sino con silencio.
Las ruinas no la tocaron,
solo la rodearon como testigos mudos.
El sol no la quemó,
la coronó.
La grieta se abrió,
pero no tragó su nombre.
Dejó atrás lo que no podía sostenerse,
lo que el tiempo ya no defendía.
Y en el humo azul que sube,
no hay lamento,
solo memoria que se transforma.
No pidió salvación,
se volvió parte del paisaje.
No huyó del colapso,
lo atravesó.
Ahora está de pie,
no intacta,
pero sí entera.



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