Entre todas las historias
Entre todas las historias
Hoy no hay balcones
en Verona,
solo caminos que se cruzan en silencio,
miradas que arden como hogueras,
y promesas susurradas al viento.
No es la distancia la que nos detiene,
es el destino quien juega con nosotros;
y aun así seguimos avanzando,
como fugitivos del tiempo.
No somos Romeo ni Julieta,
somos dos almas que se reconocen;
y cuando tus manos buscan las mías,
el mundo entero se detiene.
El amor no necesita escenarios,
ni finales escritos en tragedia,
solo la certeza de que,
entre todas las historias,
yo elegí la tuya.



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