La casa de agua
La casa de agua
Dentro de mí hay una casa,
muros que respiran recuerdos,
pinturas que se caen como
promesas viejas.
La humedad no es castigo,
es el alma expulsando lo que ya no sirve,
tristeza que se vuelve vapor.
No huyo.
Miro el techo, las paredes que tiemblan,
y entiendo que no todo se arregla
con las manos.
A veces solo basta mirar con amor
lo que se moja por dentro.
Soy inquilina del cambio,
visitante del instante.
Nada es mío,
pero todo habita en mí.
Que el viento se lleve
lo que deba llevarse,
que el sol entre donde hubo sombra.
Mi casa, aunque gastada,
está viva
y yo también
Reflexión
"Este poema nació de un sueño en el que aparecía una casa con humedades. Al despertar comprendí que esa casa era mi propio interior
Todos hemos soñado alguna vez con casas que se derrumban, se mojan o se transforman. La casa es un símbolo de nuestro interior: sus muros son recuerdos, sus techos son pensamientos, y sus humedades son emociones que buscan salir.
Quizás no se trate de reparar lo dañado, sino de aceptar que la vida nos moja, nos marca y nos renueva.
Así, la humedad deja de ser castigo y se convierte en señal de que seguimos vivos, respirando y cambiando."



...¡que Bonito Tesoro!...Me Emociona...
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