La luz que me habita
"la luz que me habita"
Bajo el árbol del cielo eterno
En la noche azul, donde el silencio canta,
reposa el ave blanca, firme y serena,
con su mirada sabia, su alma intacta,
como guardiana de la calma plena.
El árbol, viejo sabio de raíces hondas,
abraza el viento con su verde corona,
y sobre él, una estrella que no se esconde
vigila el mundo desde su zona.
No hay prisa aquí, ni miedo, ni tormenta,
solo el pulso lento de la tierra viva,
la paz que envuelve,
la fuerza que sustenta,
y el tiempo que, sin ruido, se desliza



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