Para que todo esto
'Para que todo esto"
En el susurro del viento, un trueno despierta,
y la tierra del pecho se estremece,
pregunta suspendida entre luz y sombra:
“¿Para qué todo esto?”
La lágrima se convierte en río de plata,
y la duda, en pájaro de alas de cristal
que se posa suavemente en la rama del alma.
No hay respuestas todavía,
solo la danza de existir,
el pulso que resuena en cada instante,
en cada ser, en cada tiempo.
Cada golpe de tristeza es semilla de estrellas,
cada pregunta, un portal luminoso
hacia el misterio que somos.
El alma desnuda no teme la tormenta:
la observa, se funde con ella,
respira con su fuego y su canto.
Caminamos en círculos de luz y sombra,
humanos infinitos, conscientes,
y la pregunta nos acompaña como estrella fiel:
“¿Para qué todo esto?”
Para sentir la música de lo intangible,
para encarnar el misterio del universo en nosotros,
para reinventarnos en cada latido,
para despertar la versión más auténtica del ser,
y, quizás, con un hilo de gracia,
transformarnos en ángeles que caminan sobre la tierra
y encienden luz donde antes hubo sombra.
Y en la sacudida del trueno,
en el río que fluye y en la bruma de la tarde,
la vida nos susurra
todo lo que sentis
ya es suficiente,
ya es sagrado,
ya os pertenece,
y en vuestro despertar,
el universo os reconoce
como su reflejo más luminoso.



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