Poema lunar del alma que se disuelve
"Poema lunar del alma que se disuelve "
Hubo una noche
en que el sentir pesaba más que el cuerpo.
Las mareas del pecho subían sin tregua,
y yo, orilla frágil,
solo podía dejarme mojar.
No era dolor,
era desborde:
demasiada vida queriendo nacer,
demasiada verdad latiendo bajo la piel.
Entonces aprendí el arte de desaparecer:
como la luna cuando se cansa de brillar.
No huí —me volví aire,
suspiro,
eco en la bruma.
El alma me llevó en su corriente silenciosa,
y allí encontré mi música dormida,
la que canta sin voz.
Reuní mis fragmentos
como quien recoge agua con las manos.
No hubo culpa,
solo ternura
y un cansancio que sabía de amor.
Y comprendí:
a veces el exceso es solo amor sin cauce,
y desaparecer
es otra forma de volver a ser.



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