En el jardín de tu pecho herido
El jardín de tu pecho herido
En el jardín donde el corazón se abre,
y el viento entra como un antiguo mensajero,
el Amante habló:
«Despoja lo marchito,
pues la raíz sedienta aguarda el milagro del agua.»
Y añadió:
«El vacío no es ausencia,
sino el cuenco donde la Vida
prepara su nueva forma.»
La tierra removida no es mancha,
sino arcilla dócil
en manos que conocen el alba.
Llama a la puerta entreabierta, alma mía,
no con la dureza del puño,
sino con la dulzura que nace del perdón.
Tres alientos no sanan,
pero se vuelven alas
que despiertan al río
de su sueño lento.
Permanece en tu centro,
sostén un latido más:
allí madura el fruto,
y el mundo recibe, a través de ti,
un espejo donde la luz
vence a la tormenta.
Entonces el Amado murmuró:
«Tú eres mi comienzo renovado.»



Que Bello!
ResponderEliminar¡Mantenerse en El Ser!...
Nuestro Centro y Nuestra Tabla De Salvación DiosMadreIsis