La esperanza que respira bajito

La esperanza que respira bajito







Aquí estoy.

Cerquita,

muy cerquita de mí.


Sin respuestas enormes,

sin luces que me apuren.

Sólo respiro.

Lento.

Suave.


Y con eso basta.

Respiro

y el mundo, manso,

se queda en pie.


Mi corazón anda descalzo

con un polvo tierno

pegado a las rodillas,

pero sigue avanzando,

pasito a pasito,

como quien no quiere asustar

al propio latido.



No estoy rota.

Sólo voy guardando

pequeñas migas de fuerza

en el bolsillo del pecho,

una a una,

con la delicadeza

de quien aprende de nuevo

a quedarse cerca.



Hoy no canto.


Hoy apenas dejo

que un murmullo tibio

me roce la boca.

Y ese murmullo,

tan bajito,

también sostiene.


La vida no me pide correr.

Me pide quedarme.

Acompañarme despacio

cuando el ánimo se esconde

en un rincón suave.


Así que me quedo.

Aquí.

Con lo poquito.

Con lo que alcanza.


Y eso —

aunque parezca mínimo—

también es esperanza

respirando despacio

como una mano cálida

que no se suelta.





Tú apoyo mantiene vivo este espacio ✨
Cada contribución nos permite seguir creando reflexiones, meditaciones y contenido espiritual para toda nuestra comunidad alrededor del mundo.
Si este blog te inspira o te acompaña en tu camino, considera aportar con un pequeño gesto de gratitud:

Apoyanos aquí 👉   https://ko-fi.com/templodeorigen.  💛 


Cada ayuda, por pequeña que sea, hace posible que sigamos compartiendo luz y construyendo un espacio de paz y reflexión.
Gracias de corazón por tu presencia y tu colaboración 🙏✨





 
























Comentarios

Entradas populares