Hoy escribí este poema en un momento tranquilo… y también un poco abrumador.
A veces siento que la vida se vuelve monótona y la prosperidad parece demorarse.
En esos instantes me recuerdo que lo pequeño tiene su propio valor, y que dentro de cada uno hay una luz esperando ser descubierta.
Este poema nació de esa necesidad de volver a mí, de atender lo que late con suavidad y de encontrar la fuerza que siempre ha estado allí.--
La semilla que guarda un cielo
La semilla más humilde
guarda un cielo entero en su corazón.
No hace falta empujar al viento,
ni exigirle a la lluvia su permiso,
ni al sol que brille antes de tiempo.
Basta con cuidar lo pequeño:
un gesto, un suspiro, un orden suave,
y sentirás cómo despierta
esa fuerza antigua que habita en tu pecho.
No busques milagros ruidosos,
ni truenos que sacudan tu camino.
Permite que tu poder de crear
se despierte en silencio,
y la vida abrirá sus puertas
ante la luz que brota en tu interior.
La prosperidad no llega de golpe,
llega cuando vuelves a ti,
cuando el alma respira,
y lo pequeño florece
mientras lo grande reconoce tu presencia
---
¿Alguna vez te has sentido así?
¿Qué te transmite este poema?
Me encantaría leerte y compartir este momento contigo. 🌿🌿
---
✨ Tu apoyo mantiene vivo este espacio ✨
Cada contribución nos permite seguir creando reflexiones, meditaciones y contenido espiritual para toda nuestra comunidad alrededor del mundo.
Si ste blog te inspira o te acompaña en tu camino, considera aportar con un pequeño gesto de gratitud:
Apoyanos aquí 👉 https://ko-fi.com/templodeorigen. 💛
Cada ayuda, por pequeña que sea, hace posible que sigamos compartiendo luz y construyendo un espacio de paz y reflexión.
Gracias de corazón por tu presencia y tu colaboración 🙏✨

Comentarios
Publicar un comentario